Después de ver esta definición, tal vez no nos haya quedado muy clara porque tenemos dudas de ¿qué es el purgatorio?, muchas veces hemos escuchado nombrarle e incluso gente que dice que sabe donde queda, o nos vamos a los extremos y escuchamos a los hermanos separados diciendo que el purgatorio es un simple invento de nuestra Iglesia. Pues bien, para acabar con estas ideas erróneas y tal vez locas acerca del purgatorio, el Catecismo de la Iglesia Católica que es un documento muy importante nos lo define de la siguiente manera en el numero 1031:
"La Iglesia llama purgatorio a esta purificación final de los elegidos que es completamente distinta del castigo de los condenados. La Iglesia ha formulado la doctrina de la fe relativa al purgatorio sobre todo en los Concilios de Florencia y Trento. La tradición de la Iglesia, haciendo referencia a ciertos textos de la Escritura, habla de un fuego purificador".
Bueno ya vimos lo que dice el Catecismo, pero habrá quien diga "fundaméntalo en la Biblia", las citas bíblicas de las que habla el Catecismo son 1 Co 3, 15 ; 1 Pe 1, 7
En ambas citas se habla de "un fuego purificador". Y de acuerdo a lo anterior, es mas que claro que al referirnos al Purgatorio no nos estamos refiriendo a un lugar físico o un espacio donde están las almas de los difuntos, el purgatorio es un estado en el cual se encuentra el alma.
Analicemos los siguientes puntos acerca de la fe en el purgatorio:
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Los que mueren en gracia y amistad de Dios pero no perfectamente purificados, sufren después de su muerte una purificación, para obtener la completa hermosura de su alma (Catecismo de la Iglesia Católica 1030).
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La Iglesia llama Purgatorio a esa purificación, y ha hablado de ella en el Concilio de Florencia y en el Concilio de Trento. La Iglesia para hablar de que será como un fuego purificador, se basa en aquella frase de San Pablo que dice: "La obra de cada uno quedará al descubierto, el día en que pasen por fuego. Las obras que cada cual ha hecho se probarán en el fuego". (1Cor. 3, 14).
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La práctica de orar por los difuntos es sumamente antigua. El libro 2º. de los Macabeos en la S. Biblia dice: "Mandó Juan Macabeo ofrecer sacrificios por los muertos, para que quedaran libres de sus pecados" (2Mac. 12, 46).
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La Iglesia desde los primeros siglos ha tenido la costumbre de orar por los difuntos (Cuenta San Agustín que su madre Santa Mónica lo único que les pidió al morir fue esto: "No se olviden de ofrecer oraciones por mi alma").
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San Gregorio Magno afirma: "Si Jesucristo dijo que hay faltas que no serán perdonadas ni en este mundo ni en el otro, es señal de que hay faltas que sí son perdonadas en el otro mundo. Para que Dios perdone a los difuntos las faltas veniales que tenían sin perdonar en el momento de su muerte, para eso ofrecemos misas, oraciones y limosnas por su eterno descanso".
ponemos un poco de atención, por ningún lado se mencionan las ofrendas a los difuntos o de gente vistiendoce de brujas o diablos. Lo aclaro porque mucha gente erróneamente piensa que todo se trata de una misma celebración, cuando nos damos cuenta que una no tiene nada que ver con la otra. En la Iglesia se pide por el descanso de las personas y les sean perdonados sus pecados.
En México al igual que en varios países latinoamericanos existe la tradición de hacer estas cosas con motivo del día de muertos, que no tienen nada que ver con la Tradición de la Iglesia. Esta coincidencia en cuanto a las fechas, es una de los argumentos usados por muchas sectas protestantes para confundir a los fieles católicos.
Desgraciadamente se trata de una costumbre que se remonta a tiempos prehispánicos y es algo muy difícil de desterrar de nuestra cultura mexicana.
Creanme que se hace el esfuerzo por explicar estas cosas dentro de la Iglesia que estas costumbres no van de acuerdo con la doctrina, pero la mayoría de la gente hace caso omiso, normalmente contestan con frases como "son mis costumbres y es algo que han hecho mis padres y mis abuelos y no voy a dejarlo de hacer yo".
